El Camino Hacia Ser

"Aunque nada cambie, si yo cambio, todo cambia"
Honoré de Balzac

domingo, 1 de noviembre de 2015

Eres mi esclava

Mi intención, era haber contado el último día, cómo había sido mi prueba de silencio y cómo había resultado, y sobre todo, antes de volver a saber de mi Amo, explicar mis emociones, mis sensaciones y mis sentimientos, pero a veces no eres dueño de tu tiempo, ni de tus posibilidades y hay circunstancias externas que te impiden hacer todo lo que quieres, y cuando quieres, en este caso, además, porque mi Amo me habló el mismo décimo quinto día por la mañana, cuando yo pensaba que sería al siguiente cuando se pondría en contacto conmigo, lo que me pilló muy de sorpresa.

Estos al final catorce días, dos semanas sin hablar con mi Amo, sin poder enviarle mensajes, sin nada, han sido muy duros, no podría decir otra cosa, pero a la vez me han dado mucha satisfacción, porque cada día que pasaba y hacía las cosas como mi Dueño quería, sabiendo que lo único que me estaba permitido era enviar correos de temas importantes y por supuesto el resumen diario tanto de las actividades realizadas, como también de las emociones sentidas y de las percepciones que cada día iba teniendo, cada día me acercaba más a mi Dueño

Estos días me han servido para madurar, para crecer en mi condición de sierva de mi Amo, y para tener claro que mi condición de esclava de mi Dueño, no es cuestión de necesidad o no, es un planteamiento vital, es lo que quiero ser, es como quiero vivir. Por supuesto que si mi Amo me dejara lo pasaría mal, pero también es igual de cierto que no moriría. Literariamente queda muy intenso eso de decir me muero si me dejas, Señor. Pero esto no es una novela, ni una película, esto es simplemente mi vida, la vida de Shakti, que quiere vivirla, que quiero vivirla siendo propiedad de mi Dueño, porque sólo así me siento plena, porque sólo así soy yo de verdad.

Por surte o por desgracia, estas dos semanas de incomunicación han sido especialmente complicadas en mi vida personal y familiar, y he tenido que tomar decisiones muy importantes y trascendentales. Y para tomarlas, para decidir, no he contado con mi Amo, porque no podía hablar con él, pero sí con sus enseñanzas. Los duros momentos que he vivido, me han servido para darme cuenta de todo lo que había crecido en estos meses gracias a las enseñanzas de mi Señor, y de cómo había madurado y me había convertido en una persona mucho más fuerte, mucho más segura, mucho más tranquila. Es increíble todo lo que he crecido como persona gracias a todo lo que mi Amo me ha ido enseñando. Quienes me leéis, quiénes habéis compartido este camino conmigo, sabéis que ha sido muy duro, que he sufrido hasta el límite, y que mi alma ha estado desgarrada, pero también, que nunca he cejado en mi empeño. En estos días, por esos motivos externos y a la vez extremos que se han cruzado en mi existencia, he podido ser consciente de golpe de toda la nueva realidad en la que me muevo. Ahora soy Shakti en toda su esencia, en toda su potencia, en todo su acto. De pronto todo ha cobrado sentido y además ha adquirido su necesaria importancia. Como mi Amo dice, de pronto se ha cerrado un círculo y lo que en otro momento pudo ser incomprensible, ahora se ha convertido en pura luz.

Este período de incomunicación me ha servido también para enfrentarme a mí misma, a mis miedos, a mis complejos, a mis todo. Siempre, durante todo este tiempo, sólo ha habido una realidad en mi proceder, pensar en las enseñanzas de mi Amo y en cómo quiere que haga las cosas, o que las sienta. Y así han ido pasando los días. Cada noche enviaba mi correo a mi Señor, explicándole todo. Cada noche suponía un día más y un día menos. Cada noche celebraba una pequeña victoria, porque sentía que me acercaba cada vez más a mi Amo, pero a la vez, tenía cierto miedo a no estar haciéndolo bien, porque sabía que si fallaba no habría una nueva oportunidad, mis bonus se habían acabado ya, y la hora del “alia jacta est” se acercaba. 

Pero el martes, día 27 de octubre, mientras estaba en una reunión de trabajo, oí ese ruidito en el móvil, tan característico del sistema de mensajería con el que me comunico sólo con mi Amo, y que ya estaba empezando a olvidar. Mi corazón dio un vuelco, sólo quería poder agarrar el móvil y ver qué me ponía. A la vez estaba emocionada, asustada, excitada, impaciente. Muchas emociones se agolpaban tras ese simbolito y por fin abrí la aplicación y allí aparecieron los mensajes:
-Buenos días.
-Ya has pasado el periodo de prueba y lo has superado.
- Bien por ti.

Las piernas me temblaron. La respiración se me entrecortó. De pronto me sentí feliz, plena, emocionada, excitada. Mi Amo me decía que lo había hecho, que lo había conseguido. Una sonrisa me iluminó el rostro y al estar en público tuve que disimular con alguna estúpida excusa. Le di las gracias a mi Amo y entonces me dijo, me escribió las palabras que llevaba meses queriendo leer, oir, ver… Eres mi esclava, soy tu Amo.

A partir de ahora hemos cerrado una etapa y comenzamos otra que mi Dueño ya me ha advertido que será más dura, pero no me importa, estoy preparada para todo porque es lo que quiero, es lo que soy, es mi elección es mi vida. Ahora soy totalmente yo, plena. Mi Amo quiere ser mi Dueño.
Empiezan nuevos retos, nuevos aprendizajes, nuevo de todo. Estoy emocionada, expectante, y deseosa de complacer a mi Amo en todo lo que pueda y de todas las formas en las que quiera. Mi Dueño puede hacer conmigo lo que quiera, porque confío ciegamente en él, porque sé que vela por mí, y que jamás me va a pedir algo que yo no pueda hacer. Por todo ello, y como siempre, Gracias mi Amo.

Tu esclava Shakti.

No hay comentarios:

Publicar un comentario